LA CONSULTA ASTROLÓGICA Y LA PSICOTERPIA COMO PRÁCTICA METAFÍSICA

SOLEDAD DAVIES

 

La consulta astrológica y la psicoterapia como práctica metafísica, tienen el propósito de reunir la psique individual con el alma del mundo, encarnando conscientemente la psique y la experiencia personal con el mundo de las fuerzas, imágenes y mitos que organizan la personalidad y que, al mismo tiempo, son el acceso al mundo invisible del alma. Mundo a través del cual la persona, eventualmente, colmará la intrínseca necesidad humana de sentirse relacionado a algo más grande que si mismo.

La astrología expande enormemente el significado de los procesos a nivel individual y colectivo a través de sus símbolos y arquetipos, los cuales tienen ritmos, cualidades. La Carta Natal, en su dimensión psicológica, describe posibles patrones de personalidad, dialécticas míticas que habitan y toman fuerza en diferentes periodos de la vida. Por tanto, la carta natal puede, a través de un proceso terapéutico, conectarlo a uno mismo con su ser profundo, sintonizarse y refinar las propias cualidades en orden de descubrir la manera distintiva de ser en el mundo. Así, al permitir que nuestro ser profundo emerja conscientemente, estamos asistiendo a que nuestro destino se cumpla, y, por ende, estaremos asistiendo, como participantes activos, al plan cósmico.

La Astrología, además, puede aportar a la actual psicología, o, mas bien diría, puede devolver al estudio de la psique sus bases metafísicas.

Desde esta perspectiva, tanto estudiar astrología como iniciar un proceso terapéutico a través de la consulta astrológica, es un viaje por las profundidades de las imágenes planetarias y fuerzas universales que dan vida y se manifiestan a través del cuerpo y los hechos momento a momento. Conocer las fuerzas e imágenes que gobiernan nuestra postura, carácter y destino, nos reúne con el cosmos en su sentido griego original: la de orden inteligente. La experiencia cumbre de la Astrología es la de sentir cómo este orden inteligente nos incluye, y opera en nuestra psicología integral y hechos cotidianos, manifestándose a través de todas las formas de existencia cíclicamente.

Por tanto, nuestra experiencia y modalidad de ser en el mundo, y cómo respondemos a las vicisitudes cotidianas, no puede sino revolucionarse al estudiar Astrología.

Sin embargo, Astrología no es sólo la Carta Natal, la cual, además, puede ser interpretada de maneras diferentes según las cultura que la mire, como también afinidades y cartas natales personales. La Astrología, además de contar con esta herramienta altamente eficaz de medición de los complejos arquetípicos principales de un persona y el mapa evolutivo de su desarrollo, el mayor aporte que en la actualidad, desde mi punto de vista, la Astrología puede aportar a la Psicología como disciplina moderna que es, es la de otorgarle un marco cosmológico que devuelva al estudio de la psique humana sus bases metafísicas.

Nuestra visión del mundo da forma a nuestras ideas, sensaciones y creencias desde las cuales interpretamos nuestras experiencias y accionamos en el mundo. Nuestra cosmovisión funciona a manera de un marco conceptual que organiza y da sentido a nuestra experiencia de ser en el mundo, y condiciona cómo respondemos a los hechos cotidianos y cómo nos relacionamos con los demás seres humanos y especies de nuestro entorno. Usualmente estos supuestos, creencias e ideas que dan forma y entendimiento de nosotros mismos, y la vida en general, permanecen inconscientes. A nivel colectivo, este conjunto de supuestos e ideas implícitas que conforman nuestra cosmología se apoyan en ideas todavía más profundas e inconscientes acerca del lugar y el propósito del ser humano en el cosmos.

La exploración de un nuevo de marco de referencia desde el cual damos sentido a la realidad nos puede orientar en esta transición. Esta exploración nos guiará necesariamente a cuestionar las creencias de base desde las cuales interpretamos y damos sentido a las experiencias, al mundo, las relaciones y a nosotros mismos.

La real aceptación de la correlación entre los ciclos planetarios y los ciclos psicológicos, implica el derrumbe de ideas muy profundas e invisibles que dan forma tanto a nuestra experiencia psicológica, como a la percepción del ser humano y su función en el mundo.Aceptar que somos habitados por un entramado de fuerzas representadas en los mitos y las relaciones entre los dioses, confronta directamente el paradigma monoteísta y piramidal en cual actualmente vivimos, en cual un dios trascedente ha creado el mundo pero se encuentra por fuera de él. Por tanto, la materia y la fuerza que la anima, se encuentran fragmentados, y esta fragmentación sew expresa en nuestro modo de vida y es el reflejo de la relación con nuestros aspectos sutiles e imaginales. A partir de esto, se puede deducir que, de la idea de dios y, por la ende, la relación con el misterio, fundamentalmente monoteísta, deviene una psicología centrada en el yo. Aceptar que nuestra experiencia interna es plural, compleja y politeísta; que somos habitados por voces ancestrales y fuerzas universales implica el derrumbe de nuestra vieja experiencia de lo divino, una que pareciera ya no satisfacer la necesidad numínica de las personas.

A través de la consulta astrológica y la psicoterapia, los dioses vuelven a entrar al mundo y las fuerzas encarnan en el cuerpo; ya que la práctica metafísica de la astrología y la psicoterapia, tienen como propósito reunir la psique y el cosmos, la materia y la energía, la conciencia y el cuerpo, a través del contacto con las fuerzas-dioses planetarias. Y así, de esta manera, vivir en concordancia con el orden inteligente a través de nuestro cuerpo y acciones cotidianas.

Estudiar Astrología

Estudiar y aprender Astrología también opera como práctica metafísica, incluyendo todo lo descripto anteriormente.

Hay preguntas fundamentales que aparecen cuando nos disponemos a estudiar e investigar Astrología: “¿existen relaciones intrínsecas entre las estrellas, el ser humano y los hechos cotidianos? ¿existe una conexion entre todas las cosas?”

Esto nos lleva a una de las premisas en cuales la cosmovisión de la Astrología se basa: El cosmos como una totalidad interdependiente. El Cosmos como una entidad viviente, animada e inteligente. En la cultura de la Grecia Clásica, Kosmos refería a un orden inteligente, en la cultura moderna cosmos es entendido mayormente como “todo lo que esta allá afuera, lejos, en la inmensidad.”

La percepción de interconectividad entre todas las formas de existencia, del cosmos como organismo inteligente que refleja un entramado de patrones coherentes y dinámicos; se refleja también, en la experiencia personal, al percibirnos como seres complejos y plurales, percibiendo la posible reunión y colaboración entre las diferentes dinámicas psicológicas internas y la respuesta que damos a nuestro entorno.

Otra pregunta fundamental e inevitable es aquella relativa a la naturaleza del tiempo. ¿Qué es el tiempo? ¿es algo abstracto, cuantitativo, lineal? ¿o contiene cualidades, dinámicas que se manifiestan a través de los hechos externos y la psicología interna? ¿Qué expresa acerca del tiempo la evidente correlación entre los movimientos del cielo y los eventos en la tierra?.

Esto nos lleva a otra premisa: “el tiempo como orden universal”.

La Astrología evidencia que el tiempo está organizado, que contiene una coherencia rítmica que es posible mapear a través de la carta natal, los tránsitos, y las distintas técnicas interpretativas que se han desarrollado a través de las diferentes épocas y culturas.

– Relativo a esto, y en los tiempos actuales de gran popularización de los símbolos de las Astrología, cabe hacer una aclaración. Mucho de lo que hoy en día se entiende como astrología se refiere, en realidad, a la astrología occidental. –

Estudiar e investigar astrología y, por sobre todo, ir descubriendo su evidencia en nosotros mismos y en nuestra vida cotidiana, nos llevará, tarde o temprano, a una revolución perceptiva, psicológica y ontológica; ya que la percepción de la realidad en cual la astrología se funda, la de un cosmos interconectado, vivo, inteligente, animado, ordenado y coherente, es esencialmente diferente a nuestra actual modalidad de ser en la vida. A partir de ese momento, en cual se habrá revelado el amor que surge en la unión de la psique y el cosmos, el principal aprendizaje será aprender a sentirnos participantes del cosmos, re-aprendiendo y co-creando un nuevo modo de vivir.


Soledad Davies
Barcelona, Diciembre 2018

ACERCA DE LA AUTORA

 

Soledad Davies es astróloga profesional, docente e investigadora. Estudió Astrología en la Escuela Casa XI con Eugenio Carutti en Buenos Aires, Argentina, y con profesionales de manera privada para ampliar la visión y las técnicas. También estudió Cosmología Arquetipal con Richard Tarnas en San Francisco, USA con quien continúa aprendiendo. Realizó el Posgrado en Astrología y Astronomía Cultural por la Universidad de Gáles donde actualmente es estudiante de Máster y prepara su disertación investigando la relación de la Astrología y los Estados Ampliados de Conciencia (EAC). Trabaja en consultoría privada donde integra recursos terapéuticos somáticos y transpersonales. Además es docente de Astrología y temáticas afines a la percepción simbólica. A iniciado y coordina la Plataforma Educativa PsicoCymática.

CURSO DE INTRODUCCIÓN A LA ASTROLOGÍA

Este curso está orientado a toda persona que quiera incorporar la percepción astrológica a sus vidas. Pero que no esté necesariamente interesados en aprender a interpretar una carta natal, formarse como astrólogos y trabajar con otras personas. La propuesta de este curso es un proceso personal aprendiendo la cosmovisión y los conceptos básicos de la astrología.

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