EL EJERICIO ESPIRITUAL DE CONTEMPLAR LOS PROPIOS HUESOS

SOLEDAD DAVIES

 

En su libro Mitos, Sueños y Misterios, Mircea Elide describe que en la experiencia de iniciación de un chaman hay un cambio profundo en la sensibilidad, una transformación cualitativa de la experiencia sensorial a través de la cual se manifiesta lo sagrado. Esta transformación espontánea que emerge a partir de la revelación de lo divino, destruye todas las estructuras anteriores para resucitar anclado en otras dimensiones existenciales, su centro enraiza en una realidad más amplia.

Eliade cuenta que en el chamanismo esquimal esta experiencia mística está relacionada con la contemplación del propio esqueleto. La capacidad de verse a uno mismo como esqueleto equivale al simbolismo de la muerte y de la resurrección.  Observándose despojado de la carne y de la sangre, el chamán se consagra a si mismo. En la consagración no debe utilizarse el lenguaje humano común sino siempre el lenguaje sagrado de los chamanes. A través de este ejercicio espiritual, el chamán reencuentra la fuente intemporal de la vida: el hueso, esa parte que está destinada a resistir el mayor tiempo a la acción del sol, del viento y del tiempo, y que no posee género. Es a partir de los huesos que los animales y los hombres renacen. La unidad intemporal está representada por la quinta esencia de la vida concentrada en los huesos. Por lo tanto, contemplándose a si mismo como un esqueleto, el chamán anula el tiempo y se encuentra frente a la fuente eterna de la vida, y así participa en lo sagrado. La antigua piel debe desaparecer y dar lugar a una nueva piel delicada y translúcida.

Entonces, por sus propios sentidos, el chamán descubre una dimensión de la realidad que resulta inaccesible para los sentidos físicos. Obtener una sensibilidad mística implica ir más allá de la sensibilidad anterior que daba estructura a toda nuestra personalidad.

Este relato me hizo reflexionar sobre el tránsito de Júpiter por Capricornio, signo por el cual transitan ya juntos Saturno y Plutón.

Muchos de nosotros, a nivel individual, nos hemos encontrado ante situaciones extremas que nos esta requiriendo tomas de postura radicales, limites radicales, rupturas radicales. Encarnar en los huesos.
Esto a nivel colectivo es evidente, pero ¿cómo se está manifestando en tu vida personal?

Radicalidad es la sensación.  No al maltrato, No a la agresión, No a la manipulación, No a la abuso verbal, emocional, corporal, No a todo lo que atenta con esa otra sensibilidad pulsando por nacer. Richard Tarnas se refiere a este momento que estamos atravesando, como grupo e individualmente, como un rito de pasaje. Un rito de pasaje es un proceso de muerte y resurrección, una experiencia de iniciación. En muchos casos, esta toma de postura, de limites radicales, puede venir con angustia y culpa, pero también con liberación. En ambos casos, sin embargo, se vive como una experiencia de iniciación la cual implica una nueva sensorialidad. Sentir en el cuerpo con mayor amplitud quienes somos, de manera que se religuen los fragmentos de uno mismo en una nueva sensibilidad que incluye la radicalidad del hueso. Lo que sentía que era (y no solo lo que pensaba que soy), nace a un nuevo umbral, a una nueva sensibilidad corporal, una nueva carne y una nueva sangre.

Júpiter en Capricornio percibe estructuras, diseños geométricos con que se configuran todos los aspectos de muestra vida, tanto intrapsíquicos como vinculares. Como signo de Tierra, Júpiter expande la sensorialidad, expande la realidad concreta hacia nuevas percepciones de lo real estructuras invisibles que organizan la realidad visible. Amplifica el registro de los bordes y limites  con la practicidad de la tierra, lo que sí y lo que no. De esta manera, los límites nos consagran, nos separan para reunirnos, para que lo sagrado encarne y se manifieste a través de los huesos. Lo sagrado es la realidad misma y es la vida misma, momento a momento, quien nos guía. 

 

Soledad Davies
Barcelona, Diciembre 2019

ACERCA DE LA AUTORA

 

Soledad Davies es astróloga profesional, docente e investigadora. Estudió Astrología en la Escuela Casa XI con Eugenio Carutti en Buenos Aires, Argentina, y con profesionales de manera privada para ampliar la visión y las técnicas. También estudió Cosmología Arquetipal con Richard Tarnas en San Francisco, USA con quien continúa aprendiendo. Realizó el Posgrado en Astrología y Astronomía Cultural por la Universidad de Gáles donde actualmente es estudiante de Máster y prepara su disertación investigando la relación de la Astrología y los Estados Ampliados de Conciencia (EAC). Trabaja en consultoría privada donde integra recursos terapéuticos somáticos y transpersonales. Además es docente de Astrología y temáticas afines a la percepción simbólica. A iniciado y coordina la Plataforma Educativa PsicoCymática.

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