Bestiario: unicornios, sirenas y centauros

CONFERENCIA ABIERTA CON JORGE R. ARIZA

En esta conferencia, el doctor en Historia del Arte especializado en simbolismo y mística medieval Jorge R. Ariza, quien además codirige la flamante Carrera de Simbología de PsicoCymática, habló acerca del bestiario occidental, donde abundan las historias sobre centauros, unicornios y sirenas. 

Dentro del contexto histórico medieval, los bestiarios funcionan como un compendio moral. En palabras de Jorge, “son una compilación de figuras animales, reales o imaginarias, que actúan como un espejo en el que el ser humano se puede mirar: transmiten valores morales, espirituales, filosóficos, incluso políticos, de todo tipo”.

Las criaturas que componen los bestiarios no son estrictamente fantásticas ya que “lo fantasioso tiene que ver con lo fantasmal —explica Ariza— y por ejemplo Paracelso decía que la fantasía es la piedra angular de los locos”. En cambio estas cuestiones, intepretadas desde un abordaje serio, que aboga de las fuentes tradicionales, tienen un valor simbólico e imaginal, por lo tanto se trata más bien de criaturas mitológicas, simbólicas, poéticas o imaginarias.

Ariza explica que según el modo de entender las cosas de la Edad Media, estaba muy claro que Dios había inspirado la Torá y los Evangelios, pero además creían que también había escrito otro libro que es la naturaleza: “En esa naturaleza hay piedras, árboles, astros y también animales, y cada uno de estos componentes, cada animal, es como una palabra escrita por Dios. Siendo así, hay que saber leerlas: tenemos que saber leer el cosmos“.

Jorge desarrolla luego por separado las implicancias simbólicas de centauros, unicornios y sirenas. Los primeros son el resultado de la unión de Centaurus con yeguas. “Él, según la mitología, fue la primera persona que supo ordenar las estrellas del cielo y poner algunos nombres, incluso se dice que se colocó a sí mismo en el cielo para guiar a sus amigos, los argonautas”, cuenta antes de hablar en concreto de los dos centauros excepcionales más clásicos: Folo y Quirón. Este último es representado como “un centauro amable, que sabía de guerra y sabía cazar, pero además era conocedor de música, de filosofía, un gran médico y también veterinario, el primero documentado en Occidente”.

Los unicornios, por su parte, simbólicamente tienen connotaciones positivas tanto en el mundo occidental como en el oriental. Son asociados a la pureza, la sabiduría, la virginidad y la sanación (su cuerno tiene grandes poderes curativos). Y como explica Ariza, “en cuanto todas las virtudes del unicornio pagano se pasan al bestiario medieval, cristiano, enseguida aparece en la iconografía la conexión directa entre este animal y la figura de Cristo”.

Las sirenas, por el contrario, son seres malvados en la mitología. Se trata de criaturas que vivían en una isla rocosa y se dedicaban a seducir con su voz a los marineros que por allí pasaban para que sus barcos se estrellaran y así poder alimentarse de sus cadáveres. Pero no siempre tuvieron el aspecto con el que las conocemos hoy: “La sirena homérica (así como otras de vestigios arqueológicos anteriores a la Odisea) es representada como mitad mujer, mitad ave, y suele encontrarse en ámbitos funerarios”, dice Jorge. Esto quiere decir que está asociada al mundo de los muertos, “ya sea como imagen del alma del difunto o bien porque ella es la que conduce a los muertos hasta el Hades, por lo tanto tendría una función de psicopompo, de conductora de almas”. Para poder conocer el canto de las sirenas pero no caer en su trampa, Ulises se ata al mástil de su barco, un eje vertical que representa el eje del mundo, la conexión del cielo con la tierra. “Esto en términos simbólicos implica que como humanos, mientras seamos una conexión entre el cielo y la tierra, estamos a salvo”, concluye.

Si te gustó esta nota puedes compartirla: 

Contenido destacado

Astrología Hermética | El Camino de Hermes

Leer más →

El juego de Lila | Michael Gadish

Leer más →

Tradicionalismo | Mark Sedgwick

Leer más →

A Héctor D. Mandrioni

Leer más →