EL NACIMIENTO DE LA LUZ

SOLEDAD DAVIES

 
El Solsticio de Invierno y la Navidad son dos eventos profundamente relacionados. En el Hemisferio Norte tenemos el comienzo del invierno, una época que invita a la introspección, a pausarnos, al mismo tiempo que el sol empieza a crecer. El solsticio de invierno celebra el nacimiento o el regreso del Sol.
 
A partir de la noche más larga del año, el solsticio de invierno, La Luz del sol comienza a retornar, La Luz triunfa sobre las tinieblas y se celebra al Sol Invictus (Sol invicto) el 25 de Dic. En el calendario antiguo romano, el solsticio de invierno y la navidad coincidían, es decir la celebración del nacimiento del sol (Sol Invictus) y el nacimiento de Cristo (Navidad) comparten el simbolismo del retorno de la Luz y tienen raíces tanto astronómicas como religiosas.

Se dice que entorno al gobierno del emperador Aurelio en el siglo III EC en el Imperio Romano, el sol se volvió el dios central del imperio, símbolo de victoria. Es interesante que en el mosaico de la imagen, en el que se solapan imágenes paganas y del cristianismo temprano, representando a Cristo como el dios Sol y conductor de 4 caballos, lo cual se lo asocia a las teorías del alma y el cuerpo de la enseñanza clásica. Es decir, el triunfo del sol sobre la oscuridad, es el triunfo sobre lo que llamaban “el alma irracional”, el cuerpo de las emociones y los deseos que no han sido iluminadas por la razón, que, en esa época no tenia que ver el pensar, sino con la capacidad de percibir proporción, patrones y arquetipos. Salir de la oscura cueva de las sombras hacia la luz arquetipal, es decir, conocimiento de si mismo y de nuestra participación en el mundo.

 

Mosaico del período romano, c. 270 CE en Münster-Sarmsheim. Exhibido en el Museo Rheinisches Landes, Bonn

Capricornio es un signo de realización, tanto a nivel práctico material como espiritual. La experiencia de La Luz interior es la realización del Ser, el Atman. La Luz interna nos ayuda a destilar y clarificar la visión, entonces se refina y podemos ser más conscientes de los modelos y estructuras que organizan tanto nuestra personalidad como la sociedad. A partir de derramar una nueva luz sobre las ideas, valores y modelos que organizan nuestras decisiones y acciones en el mundo, podemos también responsabilizarnos y dar nuevas respuestas. A medida que reconozco que estoy involucrado en la vida desde un punto de vista y no soy un observador separado de ésta, se afina la percepción al mismo tiempo que se amplía hacia nuevos horizontes, más allá de las propias ideas y creencias La experiencia de la Luz cambia radicalmente la condición ontológica del sujeto al abrirlo a nuevos horizontes. Cuanto más te involucras y más te responsabilizas por tu participación, más profundamente entras en los misterios de la vida. Esta interiorización es un descenso a las propias profundidades propias para despertar a la luz interior. Ir quitando las capas innecesarias que obstaculizan la emergencia de la visión, volviéndonos cada vez más translucidos, arar la tierra interior para las nuevas cosechas, destilar y purificar lo que ya no. La limitación nos dispone al misterio de la nueva luz que nace.
 
En medio de tanta convulsión, la mirada interior tiene la capacidad de transformar el caos en cosmos.
 
Con la luna nueva en Capricornio + Eclipse Solar, enfatiza lo dicho, al mismo tiempo que el triunfo del sol sobre las tinieblas incluye las tinieblas. La luz que nace esta eclipsada. Pausarnos, observar, ¿a qué nueva luz estamos naciendo? La luz siempre siempre está en diálogo recíproco con la oscuridad. La dialéctica de la luz y la sombra es parte integral de muchos mitos de la creación y es intrínseca a la experiencia de lo sagrado. Por tanto, este despertar de la luz es un proceso de re-creación del comienzo, una especie de muerte simbólica en cual la vieja piel desaparece y da lugar a una nueva (que eventualmente se manifestará en Aries).
 
 

Soledad Davies
Barcelona, Diciembre 2019

ACERCA DE LA AUTORA

 

Soledad Davies es astróloga profesional, docente e investigadora. Estudió Astrología en la Escuela Casa XI con Eugenio Carutti en Buenos Aires, Argentina, y con profesionales de manera privada para ampliar la visión y las técnicas. También estudió Cosmología Arquetipal con Richard Tarnas en San Francisco, USA con quien continúa aprendiendo. Realizó el Posgrado en Astrología y Astronomía Cultural por la Universidad de Gáles donde actualmente es estudiante de Máster y prepara su disertación investigando la relación de la Astrología y los Estados Ampliados de Conciencia (EAC). Trabaja en consultoría privada donde integra recursos terapéuticos somáticos y transpersonales. Además es docente de Astrología y temáticas afines a la percepción simbólica. A iniciado y coordina la Plataforma Educativa PsicoCymática.

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